Los tres tesoros

El Cielo es la fuente del espíritu primordial y de la conciencia universal, esencialmente abierta y vacía, naturalmente radiante y clara. Brinda al espíritu humano (shen), la primordial virtud del Tao, que potencia la mente humana con la capacidad de realizar la conciencia primordial pura, conocida como Iluminación en el Budismo y como inmortalidad en la tradición taoísta.

Afirma el clásico de la medicina interna del Emperador Amarillo que el cielo fue creado por la acumulación de yang.

La Tierra se refiere al mundo material, la fuente de las fuerzas naturales, las cinco energías elementales y el escenario donde se producen las transformaciones cíclicas.

La Tierra expresa su poder en la vida humana a través de los instintos básicos de la supervivencia y de los impulsos primarios de la procreación y propagación de las especies conocidas como el jiang o la esencia.

La humanidad o REM es específicamente el sabio, el santo, el soberano, que a diferencia del hombre común resume en sí lo mejor del cielo y de la tierra, equilibrando y sirviendo de puente y emisario de las bondades de ambos.

Para lograr esto, el hombre debe hacer en sí mismo lo que hará en la Naturaleza, es decir, armonizar el SHEN (espíritu), equivalente al cielo, con el JIANG (esencia), equivalente a la tierra, y lo que relaciona a ambos, que es el CHI (respiración, energía), equivalente al Rem-Humanidad en cuanto a función.

  • TIEN SHEN
  • REM CHI
  • TI JIANG

Así llegamos a los Tres Tesoros que son el vínculo triangular que conecta a todos los seres humanos con el poder y sabiduría infinita del Universo, y comprende los componentes básicos de la Escuela del Chi Kung de la Alquimia interior, NEI GUNG (trabajo interno).

En el Clásico de Wen Tse de hace 2.000 años se señala que el cuerpo es el templo de la vida. La energía es la fuerza de la vida. El espíritu es el gobernante de la vida. Si uno de ellos se desequilibra, los tres resultan dañados.

Antes del nacimiento, los Tres Tesoros están agrupados en una unidad sin fisura, conocido como su aspecto prenatal. Esta especie de semilla empieza a brotar en el momento mismo de la concepción, diferenciándose del resto del Universo como una gota de agua que se desprende de una ola en el océano. Al nacer, los Tres Tesoros se separan en tres manifestaciones postnatales, la esencia en el cuerpo, la energía en la respiración y el espíritu en la mente, mientras sus raíces prenatales se conservan en una profunda reserva como esencia, JIANG; ENERGÍA, CHI, Y ESPÍRITU PRIMORDIAL, SHEN.

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